Desastre ecológico en el Golfo de México

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El 20 de abril de 2010 se produjo la catástrofe en el Golfo de México frente a la costa de Luisiana, a unos 75 kilómetros de la localidad de Venice: la plataforma petrolífera Deepwater Horizon, propiedad de BP, se incendió primero y hundió después a unos 1.525 metros de profundidad, dando lugar a una enorme fuga y desde entonces no ha parado de brotar petróleo.

Durante el suceso murieron once de los 126 trabajadores que había en la plataforma en el momento de la explosión, cuyas causas se desconocen. La Guardia Costera sigue buscando los cadáveres.  El estallido ocurrió alrededor de las 22:00 horas del martes en la instalación Deepwater Horizon, de la compañía Transocean. La compañía, con 46 plataformas, es una de las más grandes del mundo en la extracción de petróleo.

El grito de la Madre Tierra

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Solamente cuando el último árbol muera, el último río haya sido contaminado, pescado el último pez, nos daremos cuenta que el dinero no se come.

(RAPAL Uruguay) En los últimos meses la Madre Tierra se ha hecho sentir y escuchar
.
En la tarde del 12 de enero, un terremoto fue registrado con epicentro a 15 km de Puerto Príncipe, capital de Haití. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (por sus siglas en inglés USGS) el sismo tuvo una magnitud de 7,0 grados y se habría generado a una profundidad de 10 kilómetros. También se registró una serie de réplicas, siendo las más fuertes las de 5,9, 5,5 y 5,1 grados. Los impactos de este sismo hicieron que la capital de Haití quedase en ruinas, cientos de personas fallecieran y otras tantas resultaran heridas.

Jujuy. Inédito fallo contra la explotación minera

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JUJUY.- El Superior Tribunal de Justicia de Jujuy (STJ), máximo órgano judicial de esa provincia, emitió un fallo que sienta precedente en los cuestionamientos sobre la minería a gran escala, al avalar un pedido de amparo contra la explotación de uranio en la Quebrada de Humahuaca.

La sentencia hace hincapié en el principio precautorio -ante la posibilidad de perjuicio ambiental irremediable es necesario tomar medidas protectoras– e invierte la carga de la prueba. Es decir, las poblaciones cercanas a los yacimientos no deberán probar los perjuicios, sino que el Gobierno y las empresas tienen que aportar evidencias de que la actividad extractiva no afecta el entorno.

“Esto cambió el paradigma jurídico al introducir el derecho ambiental en la actividad minera”, afirmó Alicia Chalabe, abogada patrocinante, al diario “Página 12″. La letrada consideró además que existen muchísimas causas en las provincias por la acción negativa de la minería. Sin embargo, -dijo- siempre los juzgados interponen el Código Minero y no dan cabida al derecho ambiental. “El STJ, en cambio, fue totalmente innovador y pionero”, evaluó.

La medida responde a una apelación de vecinos de Tilcara, que habían presentado un recurso de amparo para frenar el avance de una empresa minera en la Quebrada de Humahuaca. El Tribunal Contencioso Administrativo había rechazado la solicitud de los autoconvocados, pero ahora el máximo tribunal cuestionó duramente a los jueces de primera instancia y les ordenó que revean el caso.

Evo, los pollos y el falo

por Federico Soñez

Escándalo (así como “mercancía” es el concepto básico para la crítica de la sociedad capitalista, según, Marx, “escándalo” es el concepto fundamental para la crítica del mundo según Pino Solanas)

Escándalo, mejor dicho, es un escándalo: el presidente de Bolivia, Evo Morales ha afirmando que consumir pollo fabricado, transgénico, construido en esos galpones sometidos constantemente a la luz artificial, y vaya uno a saber a que otra cosa, puede producir, entre otras desgracias, que el hombre se amaricone. Y lo dijo ni más ni menos que en la apertura de la cumbre en defensa de la Madre Tierra.

La buena conciencia no puede callarse: todos se anotan para recordar que Evo es, como siempre se supo, un verdadero indio. Para algunos esto significa lisa y llanamente que es un indio de mierda. Paro otros en cambio se trata de una diferencia, de una marca de la diversidad en el respetable mundo de la multiculturalidad. Para ambos, claro, los dichos no son serios. Es un viejo mito, un cuento sin demostración científica.

Todos sabemos que esos pollos son basura, que su consumo acarrea vaya uno a saber que consecuencias. Pero no hay nada probado. El consenso de los empíricos de laboratorio y de los positivistas de estadística nunca se establece. Todas las afirmaciones sobre los transgénicos se diluyen una y otra vez por falta de pruebas. A seguir comiendo. Bueno, algunas cosas si se han probado: la enorme diversidad alimenticia que caracterizó a la humanidad se ha reducido a una canasta mínima de productos similares cuyas condiciones organolépticas son homogéneamente establecidas por un puñado de trasnacionales.

Pero una cosa es decir que esos pollos son basura y otra muy distinta decir que puede afectar la forma de ser hombre de los hombres. ¿No es cierto?

¿No sabe Evo que hay que respetar la opción sexual de las personas? Porque claro, la sexualidad se elige, ¿no es verdad? se decide, se vota. El individuo tiene derecho a vivir su sexualidad como le parezca. Esa es la piedra (sobre esta piedra edificaré mi iglesia) que sustenta a todas las otras libertades. ¿Cómo se atreve alguien a decir que un pollo saturado de hormonas puede incidir sobre una decisión tan libremente decidida como la propia sexualidad?

Pero aquí hay un problema, el discurso democráticamente correcto se estrella con un fuerte saber de los ilustrados occidentales: el sexo no se elige, nos elige y no tenemos más remedio que arreglarnos, cosa que nunca podemos hacer, con esa maldita (mal-dicha) elección. Sabemos además algunas cosas elementales como que “no hay relación sexual”, que “ninguna mujer tiene el falo” , que “todos los hombres tiene el falo”, y también que “todos los hombres, menos uno, están sometidos a la castración”. Como Evo no ha dicho que ese uno es el hijo de una milenaria raza de productores de pollo, la cosa no parece grave.

Ha dicho que algunas hormonas pueden incidir sobre nuestras hormonas ¿Alguien puede desmentirlo?

Para nosotros su afirmación es temeraria. ¿Cómo se atreve a afirmar lo que dijo sin un acuerdo de la comunidad científica? Pero su relato no es el nuestro, el cree que la más pequeña piedra tiene más valor que el hombre, el cree que el hombre es la menos valiosa de las cosas que existen. El cree que el hombre está matando la tierra. El ha hablado en la apertura de una cumbre para salvar la vida y ha dicho que la comida transgénica es una mierda.

El único escándalo a la vista es la destrucción del planeta.

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*Los entrecomillados sobre sexualidad son citas de Jacques Lacan

22 de Abril: Día Internacional de la Madre Tierra

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por Ricardo Luis Mascheroni

Originalmente esta conmemoración se denominó Día de la Tierra, celebrada por primera vez el 22 de Abril de 1970 en los EE.UU, por iniciativa del Senador Gaylord Nelson, adhiriendo en principio a la misma, Canadá y Europa Occidental.

Con el devenir del tiempo y producto de la difusión realizada por distintas entidades tuvo una adopción universal.

En el 2009, a propuesta de Bolivia, la ONU, declara a esa fecha como Día Internacional de la Madre Tierra (en quechua: Pachamama), recordando a los seres humanos su vinculación con el Planeta y la obligación de preservar y respetar la riqueza natural del mismo.

En forma personal el presidente Evo Morales, hizo la proposición, la que fue avalada por aclamación por los 192 países miembros de la Asamblea General de la ONU.

Morales, afirmó que el siglo XXI, debe ser considerado el de los derechos de la Madre Tierra y de todos los seres vivos que en ella habitan, aseverando que ha “Ha llegado el momento de reconocer que la Tierra no nos pertenece, sino que nosotros pertenecemos a la Tierra”, y alegó estar “convencido de que la Madre Tierra es más importante que el ser humano”.

Esta concepción coincide con las creencias griegas que le dieron a la Tierra el nombre de Gea, conocida también como “la diosa de amplio pecho“, que en tiempos muy antiguos, era la divinidad suprema, cuya majestad se imponía a los mortales y demás dioses. Divinidad omnipotente, Gea no sólo creó el universo y dio a luz a las primeras generaciones divinas, sino que originó además la raza de los mortales.

El progreso y el desarrollo en términos tecnológicos nos fue divorciando de nuestros orígenes y nuestra reverencia por lo sagrado se fue diluyendo en los vericuetos de esta sociedad que catalogamos de moderna y civilizada, mientras cometemos las peores tropelías y provocamos en el Planeta heridas mortales de difícil cicatrización.

Creo que esta fecha debe servir como un vehículo que transporte un gran y claro mensaje a los líderes políticos, económicos, culturales y sociales del mundo, para que despierten y hagan algo en beneficio de la sanidad de nuestra casa.

Es necesario y urgente, que aquellos que tienen poder real en el mundo, dejen de jugar a las escondidas y entiendan que lo único sagrado que nos relaciona y nos vincula como especie, que se autodenomina superior, es la vida y en consecuencia su respeto y el cuidado del ambiente deben ser una constante en su accionar.

Pese a que este año se cumplen 40 años de la celebración, continúa en muchos la tendencia de creer que la crisis del Planeta es un problema de otros, lo que indica la gravedad del deterioro de los paradigmas de vida y de una civilización que ha alcanzado niveles nunca vistos en tecnologías y avances científicos, pero que declina en cuestiones tan simples como es el respeto del otro y del entorno.

La profundidad de los problemas ambientales expresados en el cambio climático, la degradación del agua dulce, la desertificación, la deforestación irracional y contaminación del aire, entre tantos otros males de similares y nefastas consecuencias, es impulsada por la búsqueda del lucro fácil y rápido, el egoísmo y una sociedad de consumo que nos dice: “tanto tienes, tanto vales”: Esta situación repercute y se ensaña con mayor fuerza sobre los sectores más débiles y empobrecidos del mundo.

A veces uno se ve impotente para intentar frenar los procesos que amenazan llevarse puesta a una gran parte de la humanidad y en otras oportunidades no encontramos las acciones concretas que se opongan exitosamente a las actitudes homicidas de unos y nos ayuden a remontar la dura y empinada cuesta.

No obstante creo, que si queremos que las cosas cambien, para bien, es necesario profundizar nuestras visiones y percepciones sobre el mundo que nos rodea, para sentirnos parte del mismo y así poder modificar todo un espejismo cultural que nos llevó a creernos “amos y señores de la naturaleza”, para tratar de evitar que los actuales problemas ecológicos, todavía relativamente manejables, se transformen en un alud incontenible que sepulte la vida.

Frente al agudo proceso de deterioro ambiental que pone en serias dudas la viabilidad del futuro, es necesario reconstruir nuestros lazos fraternos con la Tierra.

De nada valdrán este 22 de Abril, los festejos, los discursos encendidos, los apelativos a la responsabilidad común, las distintas actividades, sino no somos capaces de involucrarnos seria y en forma constante en los procesos de cambio y transformación de las estructuras políticas que de la mano de un capitalismo salvaje, han conducido al Planeta a una encrucijada de consecuencias impredecibles e imprevisibles.

El secreto, por lo menos desde mi modesto y leal saber y entender, es tomar partido, participar, sentirnos parte en la tarea común de construir otro mundo posible, más igualitario y soberano, en el que la vida sea un derecho y no una carga difícil de sobrellevar.

Cuántas veces nos descubrimos intentando elucubrar soluciones o respuestas factibles de llevarse a la práctica, pero también cuántas veces esos pequeños o grandes aportes chocan con los intereses económicos, financieros y políticos de unos pocos, que anteponen la rentabilidad, el cierre de cajas, las inversiones financieras, los fines corporativos, y otros alicientes secundarios.

Hasta cuándo y hasta dónde se podrá tensar la cuerda de las injusticias, para favorecer a unos pocos que lo tienen todo, en desmedro de millones que no tienen nada.

Cómo explicar y explicarnos que las aguas contaminadas matan más niños que las guerras, que la minería a cielo abierto y los venenos para cultivos transgénicos que generosamente se riegan en nuestros suelos, para beneficio de las multinacionales, matan en serio y condicionan el futuro de muchos.

Como lo he hecho en otras oportunidades, quiero terminar estas Aguafuertes con algunas estrofas de la canción “Planeta Nuestro” de Marilina Ross, que rezan: “Planeta nuestro que estás girando en los cielos con tantos hermanos a tu alrededor, porqué no lanzas un S.O.S que quede flotando en la inmensidad?…tus ríos arrastrando van vertidos industriales, tus bosques arrasados y agujeros celestiales… Y hay lluvias negras sobre nieves blancas, y un arsenal nuclear en tus entrañas…y quieren convencernos que es en nombre del progreso…habrá que barajar y dar de nuevo… Planeta Nuestro que estás en los cielos en nombre de todos, te pido…Perdón!!!

- Ricardo Luis Mascheroni es Docente e investigador universitario